martes, 25 de septiembre de 2012

Just a crush.

Esto va por aquellas personas con las que me cruzo cada día y no puedo dejar de mirar. Personas con las que sin querer conectas con la mirada. Y esa sensación embarazosa, aunque de vez en cuando agradable, cuando se cruzan. Personas que te gustaría conocer pero que sabes que no conocerás. Personas que se bajan en una estación distinta a la tuya y cuya desaparición incluso molesta. ¿Cuántas veces nos habrá pasado algo así?

Una vez, volvía a casa de la biblioteca escuchando Mardy Bum de noche y me crucé con un desconocido. Ambos nos miramos. Ambos nos debimos llamar la atención. Ambos pasamos de largo. Y ambos miramos para atrás cuando nos alejamos. Entonces no pude evitar reír. 

Esto y demás sensaciones curiosas.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Turning point.

Resulta que convertí la reorganización de mi cuarto en una metáfora. Cuando termina una etapa de tu vida, necesitas empezar otra. Entonces decidí cambiar algunas cosas de mi habitación simbolizando un cambio (y por tener algo que me mantuviera entretenida). Pero me quedé a la mitad, en todos los sentidos. La reorganización de mi habitación está yendo lento y costando más de lo que imaginaba, al igual que mi recuperación. Me quedé a la mitad. Sigues mandándome listas de música y fotos de atardeceres, así que llegué a pensar que por qué cambiarlo y no dejarlo tal cual estaba antes. Hoy he mirado una vez más la pared llena de dibujos inacabados y desordenada de pies a cabeza. Está horrible.
Mañana voy a comprar cajas y guardar todo. Espero terminarla, y ya de paso reorganizar mis principios y encontrar mi amor propio, que por ahí andará perdido. Suerte.

martes, 18 de septiembre de 2012

Las pocas cosas especiales que tiene septiembre.



Por fin un motivo para escribir y por fin un huequito para poder hacerlo. Resulta que el sábado pasado (15 de septiembre) estuve en el famoso DCODEFest y me quedé alucinada. Aunque ya tuve la oportunidad de verlos en otra ocasión, The Kooks estuvieron tan geniales como siempre. Sin embargo, tengo que reconocer que no fue por ellos por lo que disfruté tantísimo el concierto, sino por esa aparición estelar, por esos escasos tres minutos por los que mereció la pena ese sábado. Cuando dijeron: "this is a special song" y comenzaron a sonar los acordes de Pumped up kicks nadie imaginaba que acto seguido aparecería de la nada (o al menos así me pareció a mi, ya que por mi pequeña estatura me pierdo un elevado nivel de detalles en conciertos y demás eventos) el mismísimo Mark Foster cantando con Luke como si de amigos de toda la vida se tratara. Creo que pocas veces me he emocionado tanto.

Poco tengo que decir de The Killers. Ellos me dejaron literalmente sin palabras, ya que a la mañana siguiente mi voz brillaba por su ausencia. Espectáculo cien por cien y me enamoré perdidamente de la voz en directo de Brandon Flowers. Mejoraba por momentos. No puedo pedir más de ese tan esperado When you were young al final del concierto. 

Acabo con un vídeo, calidad móvil y poca cosa del momentazo Foster.


jueves, 26 de julio de 2012

Así es como amanecemos después de una de tantas noches por Oban.

Momentos, nunca más repetidos y por ello más especiales. En un país ajeno, pueblo lejano, casa ajena, habitación ajena, cama ajena y calor extraño y humano. Aw, you look so good. I've to see you tomorrow. Amaneciendo a las cuatro de la mañana y por sonido de fondo I bet that you look good on the dancefloor. O quizás no. Pero sí Arctic Monkeys y cualquiera de sus canciones, conformando todas un único himno. Que permanece. Stay here 'till morning. Why? Because I like you. I've to see you tomorrow. I've to see you tomorrow. I don't want you to leave. I don't want me to leave. Stay here with me. Todavía siento escalofríos. Nunca volveré a escuchar Arctic Monkeys con los mismo oídos. 


jueves, 12 de julio de 2012

La canción desesperada detrás de los veinte poemas de amor.

Después de un tiempo, bien y gracias. Derrumbamiento generalizado al creer que todo está perfecto y todo avanza y de la nada puede surgir algo, pero no. Entonces coges un vuelo de vuelta origen Edimburgo, destino Madrid. Ilusiones suicidas del todo esfumadas. Vuelves a las calles de un pueblo que te ha visto llorar en más de una ocasión este invierno. Chocas con lo enfermizo y vuelves en todos los sentidos. Todo es simplemente aburrido, pero alguien comparte lo que tú compartiste algún día, entonces todo es simplemente doloroso. Nada está tan bien si te das cuenta. En realidad nada está bien. Meses y está todo peor. Sólo tengo un plan y una vía escapatoria: tengo un atlas debajo del brazo y una lista de canciones que olvidar porque mañana ya se me habrá pasado. 

domingo, 29 de abril de 2012

Los domingos no necesitan adjetivos.

Arriba y abajo es mi rutina. Toco fondo muy a menudo.Ni siquiera necesito en lo que nos convertimos, que no se parecía nada a los primeros ingenuos momentos, pero te echo de menos tanto. Recuerdo que comía galletas mojadas en un vaso de leche a las 8 de la tarde aproximadamente, después de una resaca del quince. Y entonces sonaba de vez en cuando Quiet Town, la cual se convertiría en mi himno tras mi marcha a Amsterdam aproximadamente tres días después. Recuerdo que le iba tan bien a esas vistas holandesas desde aquella terraza. Entonces pensaba en lo bonito que era aquello y cuánto quería quedarme allí y sin embargo qué ganas inmensas de volver. Tenía tanto esperando aquí, resumido en un metronoventa. Entonces pisé Madrid, comencé mi vida renovada y See you soon hacía competencia a Quiet Town. Mientras tanto, llegué incluso a llorar de felicidad y morder labios ajenos. Entonces me sentía tan fuerte. Capaz de todo y con(tigo). Vuelves gris, nos revolucionamos, no somos lo mismo y ¡zas!, el principio del fin. Escucho "están todos" y esa -o- bate mi mundo. Todo lo recorrido se desdibuja y lucha el "no quiero" con el "necesito que estés". Nunca te echo más de menos que por las noches. Noche de sábado. Se me ha olvidado tu voz. Me queda una sonrisa con separación entre los dos dientes y canciones de fiesta que suenan a puñalada. 
Eterno resplandor de una mente sin recuerdos. Necesito un lavado de cerebro. 

Al final, el condicional es lo que más duele.

La memoria hace inventario en su almacén e intenta deshacerse de ese pensamiento momentáneo. No es posible que esas letras hablen de ti y sentimientos ocultos. Si, por el contrario, así es, ¿qué has hecho entonces? En realidad quisiste esto y todo podría haber sido diferente si de no ser egoísta se tratara. No creo ni siquiera que conozcas el significado de todo lo que engloba esa letra. Si es así, si de verdad es así, en tu mano estaba el evitarlo.
Sin embargo, si así es y ninguna relación tiene con el pos-aquello y el nos, no tendré nada que decir más que suerte, aunque no lo sienta de tal manera.

viernes, 27 de abril de 2012

Después de disimular.

Aquí estamos después de unos meses aún en duelo y en medio de una nada que no aporta demasiado. Actitud pasiva sin ganas de mañana y aún un poco estancada en el pasado. Esto es el legado que nos hemos dejado: dos miradas y conversaciones absurdamente comprometidas. Te extraño y a menudo, pero si no apareces empiezo a no necesitarte. 

miércoles, 11 de abril de 2012

Felicidad momentáneamente, y gracias.



Hoy he entendido completamente el final de Jeux d'Enfants (Quiéreme si te atreves). Y no sólo eso, sino que  a parte de comprenderlo, lo he apoyado y admirado. De esto que ves las cosas en 3 o 4D de vez en cuando, lo cual viene dado por un asiento privilegiado en ventana en el tren y buena música.

Ahora, después de todo, y de todas las conclusiones que he sacado de estos meses, ahora que sé que todo acaba tarde o temprano, ¿por qué no parar el mundo cuando estás en su cima? En serio, no es que ahora me haya entregado a una ideología suicida sin remedio, sino que si vamos a caer alguna vez, ¿por qué no enterrarnos en hormigón cuando somos felices? Al menos somos felices y sabemos que no vamos a sufrir. Es como parar el tiempo cuando todo va bien. Me parece una metáfora perfecta.

Después de estos meses, sé con bastante precisión cuando me enterraría en hormigón. En un momento en el que la felicidad llega a culminar tan alto que hace brotar una lagrimita salada de tu ojo, pero a la vez tan dulce. Entonces yo me hubiera enterrado en hormigón. El invierno entonces no habría sido amargo. Pero en ese momento de felicidad en el que piensas que eres capaz de todo, te embriaga y no concibes que todo se va a acabar, y queremos más, ¿por qué vamos a parar si podemos conseguirlo todo? Pues no. Y por eso me hubiera enterrado en hormigón. Pensando que todo iba a acabar, pero con la sonrisa más amplia de todas en la cara y con un beso en el flequillo.

viernes, 6 de abril de 2012

The Holstee Manifesto: Lifecycle Video

This is your life. 
Do what you love and do it often. If you don't like something, change it. If you don't like your job, quit! If you don't have enough time, stop watching TV. If you are looking for the love of your life, stop, they will be waiting for you when you start doing things you love. Stop over analizing. Life is simple. Open your mind, arms, and heart to the new things and people. We are united in our differences. Some opporunities only come once, seize them. Travel often. Getting lost will help you find yourself. All emotions are beautiful. When you eat, appreciate every last bite. Ask the next person you see what their passion is. Share your inspiring dreams with them. 
Life is about the people you meet and the things you create with them. So go out and start creating. 
Life is short. Live your dreams and share your passion.





Y así, personalidad curiosa, decidí curiosear en Vimeo (ya que en mi carrera es algo en boca de todos si queremos saber lo que es buena calidad, porque sí, hay vídeos dignos de YouTube y vídeos dignos de Vimeo; lo de que existe diferencia no es un mito), descubrí esta pedazo de canción y como cuando te entra una, quieres más, descubrí a este grupillo tan lovely. 
(Y sí, el enlace de arriba es de YouTube pese a que lo encontré en Vimeo, pero mi miniatura de ordenador no me permite ver vídeos calidad-vimeo sin cortes inoportunos).